Bimpi nace para que las rutinas diarias no sean solo órdenes, listas o peleas repetidas.
Es un pequeño diablillo físico que el niño adopta como compañero en casa y que, al escanearlo con el móvil, abre su mundo digital privado y único, siempre gestionado por los padres.
Dentro, su Bimpi cobra vida con su propia personalidad con mensajes, misiones, estrellas, recompensas, cuentos e imágenes personalizadas para acompañarle en hábitos como recoger, vestirse, colaborar en casa o prepararse para dormir.
No es una simple tabla de tareas.
No es una app para entretener.
No es una pantalla para pasar el rato.
Es una forma original, visual y emocional de ayudar a los niños a entender su día, ganar autonomía, sentirse acompañados y celebrar cada pequeño paso.
Una pequeña figura.
Un mundo entero de rutinas.
La pantalla solo abre la puerta. La magia ocurre fuera.
El problema real
Vestirse. Recoger. Lavarse los dientes. Preparar la mochila. Ayudar en casa. Irse a dormir.
Muchas familias no necesitan más normas. Necesitan una forma más fácil de que el niño entienda qué tiene que hacer, vea su progreso y sienta que cada pequeño paso cuenta.
Porque para un adulto una tarea puede ser “una obligación”. Para un niño, muchas veces es algo abstracto, repetitivo o difícil de recordar.
Bimpi transforma esas pequeñas responsabilidades en algo más claro, más visual y más motivador.
Otra vez tengo que repetir lo mismo.
Bimpi ayuda a que las tareas estén visibles y sean más fáciles de recordar.
Mi hijo no entiende por qué tiene que hacerlo.
Cada misión puede tener una imagen personalizada que convierte la tarea en una escena comprensible.
Todo acaba en negociación o conflicto.
Bimpi permite anticipar las tareas antes del momento de tensión.
Las tablas de rutinas se quedan frías.
Bimpi añade vínculo emocional: una figura física, un personaje adoptado y una experiencia personalizada.
Vida propia
Bimpi no está pensado solo para mostrar tareas, estrellas o recompensas.
También está pensado para crear un vínculo emocional muy especial con el niño.
Dentro de la app, el Bimpi puede aparecer alegre, orgulloso, agradecido, ilusionado o más serio según lo que haya ocurrido durante el día y según el mensaje que la familia quiera transmitir.
Si el peque ha tenido un gesto bonito, ha ayudado a alguien o ha hecho algo que merece ser reconocido, su Bimpi puede mostrarse feliz y hacérselo saber.
Si ha habido algo que conviene corregir o reflexionar, el Bimpi también puede expresarlo con un mensaje más emocional y significativo.
Todo está gestionado siempre por la familia, de forma sencilla y en el momento que el adulto considere.
Porque Bimpi no solo acompaña sus rutinas.
También le ayuda a sentir que sus acciones importan.
No es solo una app de tareas.
Es un pequeño compañero con vida propia.
La solución
Cada Bimpi es una figura física de calidad, diseñada para acompañar al niño en casa. Pero su verdadero valor está en lo que abre: un espacio privado donde la familia puede crear tareas, mensajes, estrellas y recompensas adaptadas a cada peque.
El Bimpi físico es la llave.
El mundo digital es la experiencia.
La rutina ocurre en la vida real.
Qué es Bimpi
Un pequeño compañero que el niño puede tener cerca, colocar en su habitación y sentir como parte de su día.
Un espacio gestionado siempre por un adulto, donde el niño puede ver sus tareas, estrellas, mensajes y recompensas.
Cada tarea puede convertirse en una imagen única generada para ese niño, con su Bimpi en la acción, lugar y estilo elegidos por la familia.
Nunca hay dos iguales. Porque ningún niño vive sus rutinas de la misma forma.
Conoce a los Bimpis
Los Bimpis son pequeños diablillos entrañables creados para acompañar a los niños en sus rutinas diarias.
Energía y valentía.
Calma y confianza.
Alegría y creatividad.
Ternura y sensibilidad.
Personalidad y misterio.
Dentro de la plataforma viven diferentes Bimpis, cada uno con su color, su carácter y su manera especial de acompañar.
Diferentes personalidades para descubrir que cada peque puede conectar con su Bimpi de una forma única.
Su nombre nace de “imp”, una palabra inglesa que significa diablillo. Y esa esencia forma parte de todo su universo: personajes traviesos, mágicos y llenos de personalidad.
Y una vez dentro, podrás encontrar, aparte de estos, más compañeros, más estilos y más formas de hacer que cada rutina se sienta especial.
Todos están esperando a ser adoptados y formar parte de la familia.
Cómo funciona
Elegís la figura física y el Bimpi que acompañará a vuestro peque.
Tareas, mensajes, estrellas y recompensas se gestionan siempre desde el entorno familiar.
Consulta sus misiones, ve sus estrellas, recibe mensajes y descubre qué recompensas puede conseguir.
Bimpi no sustituye a mamá, papá ni al adulto. Les da una herramienta para hacer más fácil lo que ya intentan hacer cada día.
Pensado para familias reales
Por eso Bimpi se adapta a la etapa de cada peque y permite gestionar a toda la familia desde un mismo lugar.
Recomendado para niños de 3 a 11 años. En los más pequeños, Bimpi ayuda a hacer visibles rutinas básicas como lavarse los dientes, recoger o vestirse. En los más mayores, acompaña hábitos de autonomía, lectura, organización o responsabilidades semanales. La edad cambia. Las misiones también.
Si en casa hay más de un hijo, puedes gestionar varios Bimpis desde la misma plataforma familiar. Cada peque tiene su propio Bimpi adoptado, sus tareas, sus estrellas, sus mensajes y sus recompensas, adaptados a su ritmo y su edad.
Cada Bimpi acompaña a su peque. La familia lo gestiona todo desde un mismo lugar.
El concepto
Al comprar el Bimpi físico, la familia elige qué Bimpi quiere adoptar en su espacio privado.
La figura física es neutra en forma y personalidad. El Bimpi adoptado cobra vida dentro de la experiencia digital, con el color, carácter y estilo que mejor encaja con el peque.
Así, cada familia crea su propio vínculo: un Bimpi que acompaña, anima, felicita y convierte las tareas diarias en pequeñas misiones.
Un compañero para recordar que crecer también puede tener magia.
Lo diferencial
Una app puede organizar. Una figura puede acompañar. Bimpi une ambas cosas. El niño no solo ve una lista de tareas: tiene un compañero físico asociado a un mundo privado creado para él.
El móvil organiza.
El Bimpi acompaña.
La rutina sucede en casa.
Personalización real
Bimpi permite crear imágenes personalizadas para las tareas diarias. No son ilustraciones genéricas ni plantillas repetidas.
Cada imagen puede mostrar al Bimpi adoptado en la acción concreta: recogiendo juguetes, preparando la mochila, lavándose los dientes, leyendo, ayudando en casa o preparándose para dormir.
La familia elige el contexto, el carácter y la situación. La imagen se genera exclusivamente para ese niño.
Y como ningún niño es igual, también se adaptan a la edad y a las necesidades concretas de cada peque: no es la misma escena para un niño de 3 años que para uno de 9.
Para un niño, ver una tarea puede ser mucho más potente que leerla.
El uso de pantallas
Creemos que la infancia debe estar en el juego, la imaginación, el movimiento y la vida real. Por eso Bimpi no está diseñado como una app de entretenimiento.
El acceso digital sirve para consultar tareas, estrellas, mensajes y recompensas. Nada más.
La Asociación Española de Pediatría recomienda evitar pantallas hasta los 6 años y limitar mucho su uso en etapas posteriores, cuidando el tiempo, el contexto y la supervisión adulta. La American Academy of Pediatrics propone crear planes familiares de uso de medios con límites y normas adaptadas a cada familia.
Escanear. Mirar. Guardar.
La experiencia importante no ocurre en el móvil. Ocurre después, cuando el niño hace sus misiones reales.
Modo acompañado
El adulto escanea.
El niño mira sus misiones.
Se habla de lo que toca hacer.
El móvil se guarda.
El Bimpi físico se queda.
Así, la tecnología funciona como una llave breve y controlada, no como entretenimiento libre.
No va de darle un móvil a un niño. Va de darle una forma más bonita de entender su día.
Panel diario Bimpi
Cada familia tiene su manera de gestionar las pantallas. Por eso Bimpi también permite imprimir las tareas diarias con sus estrellas y sus imágenes personalizadas.
Colócalo en la habitación, en la nevera, junto al escritorio o en cualquier lugar visible de casa. El niño puede seguir sus misiones en papel, con su Bimpi físico al lado.
Imprímelo en el tamaño que mejor encaje en casa —grande en la nevera o pequeño junto a la mochila— y renuévalo siempre que la rutina cambie. Sin depender de un tablero de tamaño fijo ni de piezas que se pierden o se desgastan.
El móvil abre la puerta. El papel lleva la aventura a casa.
El resultado
El valor real de Bimpi no son las tareas, estrellas o recompensas: es transformar momentos repetitivos en una experiencia que el niño puede entender, visualizar y seguir.
El niño sabe qué toca hacer.
La rutina no depende solo de que el adulto repita la orden.
Cada avance se ve, se reconoce y se celebra.
Los mensajes diarios permiten acompañar, felicitar y reforzar desde el cariño.
Las tareas dejan de ser una orden improvisada y pasan a ser una misión esperada.
Sobre las recompensas
En BIBUMI no creemos que haya que “comprar” las responsabilidades de un niño. Recoger, ayudar o prepararse para dormir forma parte de aprender a ser más autónomo.
Pero los hábitos no aparecen de golpe. Un niño necesita estructura, repetición, claridad y reconocimiento. Bimpi convierte esas responsabilidades en misiones visibles, con estrellas que ayudan a ver el progreso.
Las estrellas no pagan la tarea. Las estrellas hacen visible el esfuerzo.
Las recompensas mal usadas pueden convertir una obligación en una negociación. Por eso Bimpi no se plantea como “haz esto y te doy algo”, sino como “mira lo que estás aprendiendo a conseguir”.
Bimpi no está pensado para calificar a un niño ni para reducir su día a “se ha portado bien” o “se ha portado mal”. Cada familia decide qué quiere reforzar: puedes usarlo únicamente para hábitos y tareas concretas —lavarse los dientes, recoger, leer, ayudar en casa— sin entrar en la valoración de su comportamiento general.
Porque no se trata de juzgar cómo es tu peque. Se trata de acompañar lo que está aprendiendo a hacer.
Cada familia decide cómo usar las recompensas: pequeñas experiencias, privilegios sencillos o momentos compartidos.
Elegir el cuento de la noche.
Escoger una actividad familiar.
Preparar una merienda especial.
Elegir el juego del domingo.
Un rato extra de lectura juntos.
Decidir la canción del camino al cole.
Una recompensa bien pensada no sustituye la educación. Puede reforzar el vínculo.
Colores y personalidad
Cada color transmite una energía diferente. Una capa emocional y simbólica para asociar el Bimpi a la personalidad del niño, a lo que le gusta o a lo que la familia quiere reforzar.
Energía y valentía. Para peques intensos, expresivos, con ganas de conquistar el día.
Calma y confianza. Para quienes necesitan seguridad, orden y avanzar con tranquilidad.
Alegría y creatividad. Para niños curiosos, imaginativos y con energía luminosa.
Ternura y sensibilidad. Para peques emocionales, cariñosos y conectados con los detalles.
Personalidad y misterio. Para niños con carácter, imaginación potente y un punto rebelde.
Elige su color. Adopta su mundo.
Calidad y exclusividad
Bimpi está pensado como un producto cuidado, especial y de calidad. La figura física no es el final del producto: es el inicio de una experiencia privada, personalizada y familiar.
Cada detalle está pensado para que el niño sienta que su Bimpi no es una figura cualquiera, sino un pequeño compañero adoptado en casa.
Diseñado para estar en su habitación. Creado para formar parte de su día.
Adoptar un BimpiQué incluye
Edad recomendada: de 3 a 11 años · Gestiona varios Bimpis desde la misma plataforma familiar
Un compañero de pequeño formato, diseñado para acompañar la experiencia diaria.
El Bimpi físico funciona como llave de entrada al mundo digital familiar.
La familia selecciona el Bimpi que acompañará al peque dentro de su espacio privado.
Misiones adaptadas a cada niño y gestionadas por un adulto.
Un sistema visual para reconocer esfuerzo, constancia y progreso.
Felicitaciones, recordatorios y palabras de acompañamiento.
Cada tarea puede tener una imagen única del Bimpi en acción.
Para vivir las misiones también en papel: nevera, habitación o escritorio.
Comparativa
| Método | Qué ofrece | Qué le falta |
|---|---|---|
| Tabla de rutinas tradicional | Organización visual | Poca emoción, poca personalización |
| App infantil | Interactividad digital | Riesgo de uso excesivo o enfoque entretenimiento |
| Juguete físico | Vínculo emocional | No organiza rutinas ni progreso |
| Bimpi | Figura física + mundo privado + tareas + estrellas + imágenes únicas | Requiere acompañamiento familiar |
Bimpi no intenta reemplazar lo que ya funciona. Lo une en una experiencia más completa.
Frente a las tablas de recompensas de siempre
| Lo habitual en una tabla de recompensas | Cómo lo resuelve Bimpi |
|---|---|
| Pocos huecos para tareas | Crea las que necesites, para cada etapa y momento del día |
| Fichas predefinidas en un idioma cerrado | Escribe las tareas con tus propias palabras, en el idioma que uséis en casa |
| Iconos genéricos, poco visuales | Imágenes únicas del Bimpi en la acción concreta de cada niño |
| Piezas, imanes o cartón que se deterioran | Vive en la plataforma y no se desgasta; el panel impreso se renueva cuando quieras |
| Un mismo tablero para todos los hermanos | Un Bimpi por cada peque, gestionados desde la misma plataforma familiar |
| Solo sirve para calificar comportamiento | Puedes usarlo solo para hábitos y rutinas, sin valorar la conducta |
| Tamaño físico fijo | Imprime el Panel diario Bimpi en el tamaño que mejor encaje en casa |
Para quién es
Bimpi funciona mejor cuando la familia lo usa como ritual: mirar, hablar, acompañar y celebrar pequeños avances.
La adopción incluye
No compras solo una figura. Adoptas una forma nueva de vivir las rutinas.
Garantía de adopción tranquila
Queremos que Bimpi encaje en vuestra rutina de verdad. Recíbelo, actívalo y descubre si encaja con vuestra forma de vivir las rutinas. Si ves que no es para vuestra familia, podrás devolverlo según las condiciones de compra de la tienda.
Preguntas frecuentes
Lo cotidiano también puede ser mágico
Una estrella. Un mensaje de ánimo. Una imagen creada solo para él. Un pequeño compañero esperando en su habitación. Una forma distinta de empezar el día.
Porque crecer no debería apagar la magia.
Figura física + acceso privado + experiencia personalizada de rutinas familiares.